viernes, 7 de octubre de 2011

Tabulé de lentejas


Ingredientes:
Ingredientes para 2 personas:
  • 80 g de lentejas pardinas secas (en remojo unas horas)
  • 100 g de tomate
  • 50 g de cebolla
  • 1/2 pepino pequeño
  • zumo de medio limón
  • 6-10 hojas de hierbabuena (según gustos)
  • 1 cucharadita de perejil
  • cilantro al gusto
  • sal
Preparación:
Se cuecen las lentejas (previamente en remojo), escurrimos y ponemos en un bol. Es mejor que queden un poco enteritas. Picamos la cebolla, el tomate, el pepino y las hierbas y las añadimos a las lentejas. Se riega con el zumo de limón, se añade sal al gusto y dejamos reposando un mínimo de una hora, o a ser posible, tres o más.

Choski, en adopción en Galicia

DIFUNDO:


Choski es un gatito muy cariñoso y muy bueno al que le falta un ojito. Eso no le impide hacer vida normal en absoluto, se lo cerraron y ahora está perfecto.
Se lleva bien con perros y gatos. Está castrado.
estos son algunos de los perros y gatos que estan buscando un hogarDe: ASOCIACIÓN PROTECTORA DE ANIMALES MOURA


Teléfono
: 634533833


E-mail para adopciones: adopcionesmoura@hotmail.com

E-mail para otras consultas: protectoramoura@gmail.com

Labrador perdido en Petelos (Mos)


DIFUNDO:


Se busca a Cuki labrador perdida en petelos (Mos). Tlfnos de contacto : 986 33 20 66 y 645 99 55 20.

Este sábado carpa informativa en la Plaza de Galicia. Protectora de Villagarcia


DIFUNDO:

SABADO 8 - CARPA INFORMATIVAEstaremos de 10 a 14 en Plaza Galicia con una Carpa Informativa, venderemos camisetas para recaudar dinerillo para nuestros peludos y estaran algunos de los inquilinos de la Protectora buscando que alguien se fije en ellos y los adopte, animaros a darnos una visita!!!!!

Granja ecológica de cabras




En muchas ocasiones se tiende a pensar que la ganadería ecológica es mejor, pero ¿mejor para quién? La ganadería ecológica supone que los animales son tratados y alimentados de tal forma que el producto resultante de su explotación pueda tener una cierta “calidad”. Esto es, que no contendrá ciertas hormonas, químicos, etc.

Pero para los animales que mueren para confeccionar los productos ecológicos la ganadería ecológica supone igualmente el sufrimiento y la muerte.

Si creemos que los animales deben ser respetados por ser seres con capacidad de sufrir y disfrutar de sus vidas, debemos antes de nada dejar de verlos como ganado.

Un animal que sufre y disfrute, sea humano o de cualquier otra especie, es un individuo, como nosotros. Sin embargo, la ganadería, de por sí, los relega a productos de los que obtener un beneficio. Los convierte en meros números, considerándose indiferente todo el daño que se les causa. Pone de manifiesto en su mayor crudeza lo que hoy se conoce como especismo: la discriminación de los animales de especies distintas a la nuestra.

Hay tipos de ganadería con distintos adjetivos, como “intensiva”, “extensiva”, “biológica” o “ecológica”. Pero no debemos olvidar que por encima de las diferencias que pueda haber entre ellas, en todos los casos los animales que son explotados en tales granjas son explotados para ser destinados a una muerte segura.



Mucha gente a día de hoy puede pensar que la ganadería ecológica respeta a los animales, debido a que a menudo se confunde el ecologismo con el antiespecismo. Pero como vemos, las granjas ecológicas tienen como fin beneficiar a los consumidores. El verdadero respeto por los animales pasa por rechazar el especismo y abandonar su consumo.

Equanimal, al igual que otras organizaciones antiespecistas hemos decidido investigar que se esconde tras los muros de las granjas ecológicas. Porque las granjas ecológicas tienen muros, muros que separan a madres de hijos, muros detrás de los cuales amputan cuernos, rabos y picos y muros que esconden y ensordecen los gritos de dolor en los mataderos. Las granjas ecológicas, como cualquier otra, son centros cuyo objeto es explotar a los animales.



Hace unos días, activistas de Equanimal efectuaron una visita a una granja ecológica de cabras. Lo que allí se encontraron no difiere tanto de otro tipo de explotación: bebés separados de sus madres, con los cuernos cortados a ras de piel, machos enviados al matadero poco después de nacer, hembras con las ubres llenas de quistes al ser seleccionadas genéticamente para producir continuamente leche, animales con las pezuñas tan largas que no les permitían apenas moverse. Cierto que tenían un pequeño redil al aire libre pero que apenas utilizaban por lo que les costaba siquiera moverse unos pasos.

Cuando llegaron allí, nuestros activistas se encontraron unos animales ansiosos por recibir una caricia, por disfrutar de alguna novedad en sus tristes vidas; vidas pariendo hijos que les arrebataban nada más nacer, vidas esperando una muerte segura en cuanto dejaran de ser “productivas”.

No hay razones para continuar perpetuando la explotación y el asesinato de millones de animales en todo el mundo. Atormentar y matar a otros para degustar ciertos sabores no puede estar éticamente justificado. Y tampoco hay motivos nutricionales que nos puedan impulsar a hacerlo: podemos vivir de forma perfectamente saludable siguiendo una dieta vegana, sin ningún producto animal.


Si quieres conocer los motivos y las maneras para llevar una vida más ética con los demás animales visita:

www.especismo.org
www.veganismo.org


Puedes ver más fotos en:
http://www.flickr.com/photos/equanimal/sets/72157627837100048/

Fuente: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.205529736182178.50435.134591976609288&type=3

Percy Bysshe Shelley

Shelley (1792 - 1822), poeta romántico, filósofo y proclamado ateísta y defensor del amor libre, es uno de los más entusiastas y animados materialistas de la Escuela Francesa. Antes de hacerse vegetariano, ya había escandalizado a su familia y a la escuela universitaria de Oxford. Le encantaba hacer experimentos eléctricos y químicos en su habitación en Oxford, destrozando los muebles y la moqueta sin preocupación alguna. Entre sus creencias se encontraba la destrucción de la propiedad privada, de la religión y del matrimonio.

Sus escritos vanguardistas abogaban por una dieta vegetariana, como es el caso del Ensayo sobre el Sistema de Dieta Vegetariana y su Justificación como Dieta Natural, de 1813.


Shelley odiaba a su padre y quería ser lo más diferente posible de él. Por eso, mientras que para su padre, Sir Timothy Shelley, el manjar más preciado era una pata de cordero, él se hizo vegetariano.

Defiende la abstinencia de carne y de alcohol, dado que esta "dieta natural" mejora la salud física y mental. Su vegetarianismo no sólo se fundamentaba en razones de salud, sino que también vio la necesidad de dar un paso adelante en el perfeccionamiento moral de la sociedad.

Murió justo antes de cumplir treinta años. En su corta vida produjo una enorme cantidad de trabajo. Era poeta, ensayista, dramaturgo, traductor, corrector y corresponsal. Atacó a los principales problemas políticos y espirituales de la sociedad de su época.

Se convirtió al vegetarianismo en marzo de 1812, mientras vivía en Dublín. La pobreza de Irlanda había resultado muy dura para él. Y aunque era un difícil momento para adoptar una dieta vegetariana, debido a la escasez de verduras (excepto patatas), fue consistente con su decisión.
Unos meses después conoció a John Newton y formó parte de su círculo en pro del vegetarianismo, que abogaba por una dieta vegetariana estricta como alimentación curativa y preventiva de numerosas enfermedades. La presencia de Shelley en el círculo de Newton, aumentó aún más el interés del público por el vegetarianismo, en personas refinadas y con educación, casi todos pensadores independientes.
Estaba convencido de que comer animales era algo innatural que contribuía a diferentes enfermedades en el organismo humano.
Equiparó el comportamiento carnívoro con el barbarismo y la irracionalidad. Como Pitágoras, veía el acto de matar y comer animales como una "degeneración" de la natural armonía con la naturaleza y la vida en la tierra. Habló del dominio contaminado del hombre sobre el mundo animal y del innatural anhelo de carne muerta de la humanidad.

Siguiendo a Plutarco, argumenta que los humanos no estamos designados por la naturaleza para comer carne. La anatomía humana nos muestra que somos totalmente frugívoros y nada carnívoros: No tenemos garras para asir nuestras presas, ni dientes afilados para desgarrar sus fibras. Sólo suavizando la carne muerta mediante preparaciones culinarias, la hacemos susceptible de ser masticada y digerida. Como Plutarco, recomienda al carnívoro cazar un cordero vivo con sus propias manos y dientes. Lo único que nos diferencia de los demás animales es que nosotros alteramos nuestra comida cocinándola.

Shelley creyó que la Edad Dorada volvería inevitablemente. Imaginaba un futuro en el que los hombres retornarían a una dieta natural.

El vegetarianismo de Shelley no era un fenómeno aislado, sino que existió dentro de un contexto de sensibilidad ética y una perspectiva humanista general, que incluía la oposición a la irracionalidad y la barbaridad de la guerra (en esta época Europa acababa de ser devastada por las guerras de Napoleón), así como a toda forma de injusticia, explotación y opresión de unas personas o segmento de la sociedad por otro.

Le encantaban las frutas y verduras crudas, especialmente manzana, peras, naranjas, grosellas, nabos y lechuga. Desaprobaba las sofisticadas preparaciones culinarias y las especias. En aquélla época, muchos ingleses vegetarianos disfrutaban preparando comidas vegetarianas muy elaboradas; lo que muestra la gran diversidad que existe entre unos y otros estilos de vida vegetarianos.

Vio en la longevidad una de las ventajas de la dieta vegetariana. No hay enfermedad, corporal o mental, que no pueda ser mitigada de manera infalible, mediante la adopción de una dieta vegetal y bebiendo agua.

Puntualizó el trato amable hacia todos los animales, incluyendo insectos como hacía Pitágoras, al que imitaba (y sin saberlo también a los budistas chinos), comprando cangrejos y devolviéndolos al Támesis.

Para él la reforma dietética de la sociedad era la más ambiciosa, pues atacaba directamente a la raíz del problema.

Plutarco fue una gran inspiración para los británicos vegetarianos de la era de Shelley, muchos de los cuales eran capaces de leer sus escritos sobre vegetarianismo en Latín.


La cita del Viernes

* Es lamentable el comprobar que no sólo hay personas que se hacen llamar civilizadas y matan animales, sino que también hay quien se los come.
* No comprendo cómo se puede tener valor para matar a un animal y estómago para comerlo; matar a un animal y comérselo es cometer un doble crimen.

Jean Antoine Gleïzès

Gata encontrada en Calle Aragón (Vigo)





DIFUNDO:

Gata encontrada en la calle Aragón (Vigo), cerca del Mercadona.

Tl contacto: 648508108-670594658

Manoli en adopción (Vigo)


DIFUNDO:

Vino de la calle para el plan de esterilización, pero tiene un carácter tan manso que es imposible devolverla, será una gataza enorme cuando engorde un pelín, que buena falta le hace. Es muy larga, tanto como dulce, la pobre no se cree que la hayan abandonado.

986 452 265 (De 9 a 16:00)

608 986 198 (Tardes)

vigomascotas@gmail.com

Gatitos en adopción (Vigo)


DIFUNDO:

Si eres de los que te gusta charlar con tus mascotas, cualquiera de estos dos elementos será tu compañero ideal. Hasta te provocan para que les des conversación. Tienen sobre tres meses y aparte de guapos, son juguetones como corresponde a su edad.

El gris esta adoptado ;)

986 452 265 (De 9 a 16:00)

608 986 198 (Tardes)

vigomascotas@gmail.com

En nombre de la educación, libertad para el tiburón

Cuanto menos se nos parecen los animales es menor también nuestra capacidad de empatía con su sufrimiento, por eso a veces nos parece tolerable hacerle a un pez lo que consideramos una tortura con un mamífero.

Quizás muchas personas que se entristecen contemplando la triste vida en cautividad de los osos de Vigozoo disfrutan de la bella imagen del tiburón del Museo do Mar de Galicia. En realidad, un acuario no es más que un zoológico de peces, una simple pecera más o menos grande.

Vigozoo y Museo do Mar, además de compartir la exhibición del encierro de animales silvestres como espectáculo, coinciden también desde su fundación en esa situación de etérea pseudo-legalidad que en cualquier otro ámbito no institucional se conocería como flagrante ilegalidad.

Cadena perpetua

Que una joven tiburona, como la que fue presentada hace unos días por el Museo do Mar, se incorpore ahora a esa cadena perpetua es festejado por sus capturadores, que invitan a contemplar, previo pago, la lenta agonía. Pintorescamente, quienes arrebatan a ese animal de su hábitat natural, lo alejan de sus semejantes y de su entorno y lo confinan en una pecera de tamaño minúsculo con un burdo decorado de fondo, dicen hacerlo precisamente? por amor a los animales.

No me gustaría que nadie me quisiera de esa forma, pero ustedes y yo podemos decidir. La opinión del tiburón (tiburona, disculpen) sobre si prefiere vivir en el mar o en una pecera es irrelevante. Pero como en el zoo, todo sea por la educación ambiental.

El problema es que la educación ambiental dice y defiende cosas radicalmente distintas. No utilicen la educación ambiental como excusa para legitimar lo que, precisamente la propia educación ambiental considera un acto ilegítimo. No usen la educación para justificar lo educativamente injustificable.

Espectáculo de circo

Lo que están ustedes viendo no en el Museo do Mar no es un tiburón, es la degradación de un hermoso y digno animal convertido contra su voluntad en un bufonesco espectáculo de circo.

La mayor parte de la fauna en cautividad lamentablemente es irrecuperable para su reintroducción en la naturaleza, pero si de verdad los responsables de la pecera del Museo do Mar quieren ser ejemplo de respeto y sensibilidad con los animales es muy sencillo.

Ustedes si tienen la oportunidad de hacerlo, ahora: Liberen a esa tiburona en el mar. Es el lugar en el que tiene que estar, es donde debe vivir.

Antón Lois (Amigos da Terra)

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/vigo/2011/10/07/0003_201110V7C4994.htm